A los negros les gusta rodear a las chicas blancas y soplar en todas sus rendijas, así que es imposible detenerlos. Hasta que no prueban sus agujeros unas cuantas veces, no paran. Esa es la cara de la zorra antes de que se le peguen las cejas. Pero no habrá ninguna arruga. )))
Nuestra modelo Lena logró encontrar un acercamiento al famoso fotógrafo. Para tener un portafolio hecho desde el corazón, el maestro tuvo que sentir su cuerpo, su olor, tener acceso a los rincones más íntimos. El deseo es el motor del arte, y despertándolo en un chico se puede conseguir mucho. Agradecerle con su cuerpo es justo. La decencia no consiste en no dar a nadie, sino en dar a alguien un trato merecido.